lunes, 1 de diciembre de 2008

Diciembre esperado...llegan los días del gozo.


Comenzamos el mes de la Esperanza. Iniciamos un camino de expectación y esperanza bajo el título de Adviento que nos llevará a la dicha plena de ver en nuestra vida la llegada del Hijo de Dios. Adoraremos el misterio del Nacimiento de Jesús y celebraremos la Expectación de Nuestra Señora, no sin antes pasar por la veneración del misterio más emblemático de la Santísima Virgen, su Bendita e Inmaculada Concepción.

"SINE LABE CONCEPTA": Tres palabras que indican el mayor misterio conocido en la Historia. Una mujer, fiel a su devoción y a su religión, será concebida sin el pecado que todos contraemos al nacer. Concebida Sin Pecado Original. Y Dios La elige para que sea la Madre de Su Hijo Primogénito, Su Único Hijo.

"AMARGURA SINE LABE CONCEPTA": Al Misterio se une nuestra devoción y por tradición veneramos a María en su Amargura durante la Festividad de la Inmaculada Concepción. Son días esperados, días de Esperanza. María baja de su Altar, donde Permanece Sin Pecado Concebida todos los días del año para ofrecernos a todos sus hijos estampas invernales que permanecerán por siempre en nuestras retinas. La Madre de Dios baja a ver a todos sus Hijos de cerca. Son días esperados, Diciembre esperado. Con esto comienza la cuenta atrás más cercana que nunca. En apenas 100 días será Cuaresma y todo estará más cerca. Antes nos deleitamos con la dicha que Dios nos ofrece de ver a Su Madre tan cerca. El Hijo de Dios y ante Él su Madre, aquella joven hebrea que cada Madrugada llora la pena de su Hijo, esperándonos a todos. María, Sine Labe Concepta. Un misterio que llena de fe y esperanza a todos los hijos de la Amargura. Quedan sólo 4 días para que la Madre de Dios baje al suelo de Guadalcanal y reciba la veneración, el amor y la devoción de todos los hermanos de Nuestra Hermandad.

Vivamos con gozo y devoción los días grandes de Diciembre. Ha llegado la hora de gozar junto a la Amargura, de disfrutar junto a Ella y de sentir más que nunca que la Madre de Dios vive en Guadalcanal, al lado de su Bendito Hijo, Nuestro Padre Jesús Nazareno, Señor de nuestro Pueblo y fuente de devoción de todos los Guadalcanalenses.

A Mayor Gloria de Dios y de la Bienaventurada Virgen María.

No hay comentarios: